Si que he querido hornear todos estos días! si si si!!! pero uffffff no paro, a diario tengo muchas cosas que hacer, y poco a poco... uno como que va descuidando lo que en el fondo le gusta!
Mi madre que se fue de viaje me dejó en la nevera montón de Auyama, es cierto que la utilizo en las comidas pero en poca cantidad, sobre todo para las habichuelas guisadas con sal, así que me pregunté que rayos iba hacer con toda esa Auyama!
Eche mano a mi fabuloso libro: Cocina Fácil de mi querida Esperanza de Lithgow, (que debo resaltar que hasta el sol de hoy, no hay una sola de sus recetas que no me salga mmmmm a pedir de boca) y flash! ahí estaba: Pudin de Auyama! pues me dije lo haré!
Así soy, si se me mete algo en la cabeza, hasta no verlo realizado no descanso!.
Pero que horror terminar este Pudin...amanecí perfecta! llena de energías y de hecho me alegré la mañana temprano (pues vi bien de cerquita a alguien) bla bla bla ni El pudo con lo que me vendría... me comenzaron unos dolores de cabeza y los ojos como si me tuvieran ardiendo en fuego!
Ya me habían avisando la noche antes que algo no andaba bien, pero esta vez, tuve que tomarme varios analgésicos y recostarme (a todo esto la Auyama estaba hervida y esperando por mi en la cocina) sniff sniff
Cuando recobre poquito de fuerza, me pare y lo hice sin volver a sentarme, pues sabia que si me sentaba o me iba a la cama, no lo terminaría ... solo pensaba en lo malo que iba a quedarme por lo mal que me sentía yo!!!. Pero que grata sorpresa cuando lo probé mmmmmmm, delicioso!
y hasta recordé que una prima querida llamada Herodia, fue a visitarnos cuando de niña yo y mi familia vivíamos en San Juan, un bello pueblo de mi país, y hizo un postre a base de Auyama sorprendidos accedimos, se fue toda duda cuando probamos!
la Auyama tiene una suave textura, que al mezclarse con el coco es una mezcla única, el toque lo termina de dar la crema de avellanas (la cual incorpore yo, no la llevaba la receta) quería hacer suspiro Suizo pero con lo mal que me sentía me fui por el envasado! y la verdad quedo rico de rico! y su color amarillo enciende
Todo el que lo probó le gusto! se vendió todo (como decimos en mi país para bromear, de que no quedo nada jajaja) es promesa hacerlo de nuevo! Hoy me siento mucho mejor! ciao,
Ross

